La prosa

La Commonwealth de Cromwell puso un freno a la literatura profana, pero del nivel de excelencia alcanzado por la prosa son ejemplo elocuente grandes autores del puritanismo como Milton y Bunyan, así como Sir Thomas Browne.

John Milton publicó tratados antiepiscopalianos; luego, escritos a favor del divorcio, y, durante el régimen de Cromwell, discursos en latín para apoyar a este gobierno y justificar la ejecución de Carlos I ante las potencias extranjeras; escribió asimismo sobre la doctrina cristiana, la educación, y Aeropagítica (1644), en favor de la libertad de imprimir y contra la censura. Aunque esta prosa sea complicada, y a menudo violenta, las más de las veces es clara y bella:

Truth is compared in Scripture to a streaming fountain; if her waters flow not in a perpetual progression, they sicken into a muddy pool of conformity and tradition.

Los autores religiosos

John Buyan (1628-1688), que fue soldado de Cromwell, predicador y estuvo preso bajo la Restauración, expresó su búsqueda mística en Gracia abundante para el mayor pecador (1666); posteriormente, la lucha del hombre contra el mal y para salvar su alma, en El viaje del peregrino (1.* parte, 1678; 2.a parte, 1684). En este libro alegórico y presentado como un sueño, Christian parte para la ciudad celeste; en la segunda parte hacen lo propio su mujer y sus hijos. En su viaje encuentran auxilio y obstáculos. El texto se apoya en numerosas referencias bíblicas:

Then I san in my dream, that when they were got out of the wilderness, they presently saw a town before them, and the man of that town is Vanity; and at the town there is a Fair kept, called Vanity Fair,  it is kept all the year long; it beareth the name of Vanity Fair, because the town where it is kept is lighter than vanity; and also because all that is there sold, or that cometh thither, is vanity. As the saying of the wise: «All that cometh is vanity».

(Eclesiastés, I, 2, 14; II, 11, 17, XI, 8; Isaías XI, 17)

Bunyan era hombre de origen plebeyo, y su cultura se limitaba a la Biblia, pero la profundidad de su experiencia religiosa y humana, su talento de narrador, la viveza de su estilo donde se suceden relatos, diálogos y reflexión, hacen de esta obra uno de los monumentos de la literatura inglesa, a pesar de su carácter arcaico. La vida y muerte del señor Badman (1680) y Guerra santa son obras menos conocidas, pero de igual valor.

Aunque le tocó vivir los mismos hechos históricos, Sir Thomas Browne no parece haber sido afectado por ellos: médico y hombre de ciencia, sus escritos son meditaciones sobre la muerte: Urnas funerarias o Hidriotafia (1658), y sobre la religión: La religión de un médico (1641). Se expresa en períodos ampulosos, por la influencia del latín. Su contemporáneo Jeremy Taylor hizo otro tanto, en unos sermones apasionados.

Los autores analistas

Tampoco a Izaak Walton parece inquietarle este período turbulento: The Compleat Angler, su guía del perfecto pescador, (1653)  hace el elogio de la pesca con caña y de la campiña inglesa.

Mediado el siglo, y sobre todo después de la Restauración de 1660, se deja sentir la influencia de la literatura francesa: una prosa más simple, útil al mismo tiempo para las conversaciones de salón (Le Grand Cyrus, de mademoiselle de Scudéry, se tradujo en 1653) y para los trabajos científicos y filosóficos, se generaliza.

Proliferaron los diarios íntimos: El diario de Samuel Pepys, comenzado en 1660, y El diario de John Evelyn son los más conocidos. Los autores describen en ellos su vida y la del mundo que les rodea, los asuntos políticos y los sucesos de su época. Ese tono personal y el interés que se presta a las reacciones individuales eran nuevos.

Los filósofos

Esta prosa se vio también influida por los discursos de la Royal Society fundada en 1662 y que exigía de sus miembros «a close, naked, natural way of speaking». y por las obras de los filósofos.

Thomas Hobbes (1588-1679) expresa en Leviathan (1651) un materialismo teñido de cinismo y elabora una teoría del poder. El estilo es claro, la demostración lógica, ilustrada con ejemplos, pero no exenta de pasión:

The Kingdom of God is gotten by violence; but what if it could be gotten by injust violence? Were it against reason so to get it, when it is impossible to receive hurt by it? and if it be not against reason, it is not against justice, or else, justice is not to be approved for good. From such reasoning as this, wickedness hath obtained the ñame of virtue…

(Leviathan, I, 1)

John Locke, su discípulo (1632-1704), modificó su teoría: en “Ensayo sobre el Entendimiento Humano” (1690), plantea, como principio, que el saber se funda en la experiencia. Su prosa, clara y lúcida, conviene admirablemente a la exposición de sus ideas, su influencia fue considerable.

John Dryden, en sus obras en prosa, se aplicó a analizar el hecho literario: en “Ensayo sobre la poesía dramática” (1668) trata de construir un teatro nuevo a partir de Aristóteles, de los teatros griego y latino,  francés e isabelino. En sus obras críticas, especialmente largos prefacios, se interesa por la versificación e intenta establecer las reglas del gusto.